El sonoro rugir de los tacones y su eco sordo son un intenso afrodisiaco. Si a esto le sumas el contoneo suave pero agresivo de un par de glúteos bien formados y vestidos con ropa ajustada, elegante y provocativa, entonces el momento se transforma y eriza la piel. Y pero cuando además, quien produce este destello flamígero es tu amada o querida esposa, entonces aquello transmuta en un autentico vapuleo erótico.
Y si aunado a todo esto existe la premisa de que tu querida o amada esposa se dirige a un encuentro furtivo con ‘alguien’ que por supuesto no eres tú, entonces este vapuleo erótico y destello flamígero, toma inmensurables proporciones caóticas.
Y cuando la miras apresurar el paso, alejándose de ti, sin percibirte, para acercarse a una figura quieta que la espera y que al recibirla no hace otra cosa distinta a rodearla con sus brazos, besarla en la boca larga y apasionadamente mientras con sus manos recorre su cuerpo de arriba hacia abajo hasta llegar a sus nalgas bien formadas y paradas, entonces el frenesí es alucinógeno.
Más todavía te exaltas cuando observas que es ella quien no desea separarse de aquel cuerpo candente que la sostiene y manosea. Ella, intensa, lo abraza, al tiempo que lo besa.
Al fin hablan, sin soltarse mutuamente. No deben ser más de 100 palabras pues el juego erótico comienza de nuevo y más caliente aun, pues ves las manos de él desaparecer para posicionarse sobre los enormes senos que sabes muy bien ella posee. El se la come a besos, le besa el cuello y la jala del cabello y ella, ardiendo, se deja dominar, se entrega a él y tu estallas, casi, pues sabes que ese es solo el principio y que lo que sigue, seguramente no lo verás.
Momentos después, los observas caminar pegados como muéganos, cogiéndose mutuamente de las nalgas, hacia ti; jugueteando, riendo.
Tú te escondes, y retrocedes, solo para mirar como ambos se meten al coche de ella. Lo encienden y se van.
Y ese día no la vuelves a ver ni a saber nada de ella por las siguientes 4 horas o más, hasta que llega a casa, cansada –dice-. Tú sabes que viene cogida y recogida. Intentas abrazarla y besarla. Ella se deja, desganada, te dice que 'no en ese momento', que tuvo un día difícil.
Tú sientes el pito tan duro como cuando en el mismo estacionamiento la mirabas siendo poseída por un ‘fulano’.
Sabes lo que pasa por su mente.
Debe venir llena de gozo, contenta, satisfecha. Le preguntas que hizo, pues es demasiado tarde. Ella, molesta y hastiada, te contesta: ¡No seas estúpido! He estado trabajando. Tuve muchas cosas que hacer y algunos problemas.
Entonces le preguntas que por qué no te avisó. Y ella te dice que te estuvo marcando pero que la llamada la mandaba directamente al buzón. Tú sigues excitado y decides seguirla interrogando. ‘No puede ser’ –dices- ‘Incluso yo mismo te estuve marcando y tu teléfono sonaba y sonaba'. Ella no contesta. Te pregunta si has hablado con los niños, que están a kilómetros de distancia con los abuelos, tus suegros. Le dices que ellos están bien, que ya quieren que los alcancen allá. Y mágicamente, ella desvia la conversación.
Sabes muy bien que no habrá otra oportunidad como esta para seguirla interrogando, para orillarla a que confiese o cometa un error. Pero te sientes excitado. La recuerdas en los brazos de esa persona y te sorprendes al no sentir rabia o cólera. ¡Es impresionante!.
Mientras la observas, quitándose la ropa, y mientras admiras su bien trabajada figura, la sigues recordando en la escena aquella. Y te sonrojas. Te doblegas. Le ofreces un café. Ella te pide un Whiskey.
Y el tiempo pasa. El momento se va, dejando a su paso, una estela de humo con aroma afrodisiaco, como el sonido de los tacones, con olor a infidelidad. Con sabor amargo, como el chocolate que es amargo.
Y entonces adviertes unas marcas en su espalda, mientras se pone en pijamas. Marcas sugerentes, largas unas, cortas otras. Y piensas que debes ser un búho para poder identificar esas marcas en la tenue luz de la recamara. Y te maldices por no haber puesto el foco que hace falta. Y tan solo de imaginar la manera en que ella obtuvo tal insignia, suspiras y sientes tu envenada verga soltar un ligero chisguete sin fuerza.
Las marcas desaparecen, con la prenda de franela que ella se pone. Le da un trago a su Whiskey y te pregunta: ¿Y tú, que hiciste? ¿A dónde fuiste a perder el tiempo? Y le dices que regresaste a casa de la oficina. Que no hiciste más que ver la T.V. y ella sonríe, maquiavélicamente, como si pensara: Es un pendejo.
Entonces se recuesta en la cama y tú haces lo propio. La rodeas con tus brazos mientras ella prende la tele. Y tú te acercas a besarla pero ella se separa y te dice: Ve a lavarte la boca. Hueles a cigarro. Comete un chicle. Tú sonríes y le dices que ella también huele a cigarro. Ella dice: Yo no me huelo. Mejor no te acerques. No estoy de humor.
Y el día cierra vertiginosamente para ti. Sabiendo que ella se revuelca fuera de casa, como una perra, como una puta.
Y sabes que eres un pendejo, un cornudo, un débil que no se atreve a reclamarle. Pero te consuelas pensando en que le reclamarías si quisieras, si tan sólo ese día no hubieras descubierto cuanto esto te excita.
jueves, 20 de octubre de 2011
viernes, 14 de octubre de 2011
Eva-siva
¿Verdad que no?
Yo hubiera pasado la eternidad tratando de entenderla si un día, un lastimero como placentero día, mis ojos no se hubieren encontrado con uno de sus mensajes, no borrados y no cifrados, que hacen que los delatores se vuelvan innecesarios y que me llevó a encontrarla entre los brazos de la flagrancia inequívoca y sonora que no deja lugar a dudas.
Encontré pistas desde mucho antes, pero nunca las seguí. Al menos no hasta el final. Después de tanto tiempo, supe que en verdad ella era una desconocida para mí. Y en realidad no fue nunca cuestión de abrir el candado de la escritura secreta. Se volvió un tanto descarada ¿o despreocupada? no lo sé, pero se estaba convirtiendo de pronto en un personaje fascinante aun cuando sus acciones todas me penetraban como yagas y perpetraban como moros. Actuando natural y sin disimular sus revelaciones, sí trataba de esconderlas superficialmente, cayendo en puras galimatías que, de a poco, me ayudaron a comprender el mensaje verdadero.
Las condicionales contradictorias, en este caso, fueron siempre verdaderas, por su falsa premisa.
Yo la mire con los ojos húmedos, pero también estaban húmedos mis labios mientras sentía el ansia manifestarse de distintas maneras en mis puños; justo como mis letras en este momento.
Ahora no recuerdo exactamente todo lo que paso por mi cabeza en aquel momento, pero mi cuerpo trepidaba y tampoco recuerdo el instinto que evito que corriera e interrumpiera aquella escena confusa y vívida. Pero adopte la mejor postura que un voyerista puede adoptar. No puedo decir que me haya relajado, pero si soporte el peso de aquél embate y de alguna manera lo configuré y lo traduje y permanecí inmóvil y gozoso hasta que ellos desaparecieron de mi vista, en un tiempo bastante largo o lento, tampoco lo sé de cierto. Ahí supe que el gozo, el placer, se obtiene no solamente de una caricia, sino también de un arañazo.
Callé entonces y me mantengo en silencio. De momento no pienso en alguna otra opción por maquiavélica que sea. Y no sé tampoco durante cuánto tiempo he de mantenerme estoico y gozoso. Ahora, cuando me toca disfrutarla, la disfruto de distinta manera, con más cosas en mi cabeza revoloteando como cuervos en el maizal.
Y probablemente ella lo sepa, pues en ocasiones he hecho de tripas corazón en momentos tan obvios como tensos. En momentos dónde una mente rígida se quiebra.
Ahora no ocupo mi tiempo en tratar de entenderla. Ahora me ocupo de ser feliz con lo que tengo. Aunque ello conlleve, en veces, una carga extra de adrenalina que, la mayoría de las veces termina consumiéndose en mis entrañas. Y aunque trato siempre de canalizar de distintas formas todo aquello que me perturba, no siempre lo consigo.
A ella la uso, aun cuando ella pueda pensar lo contrario. Sin embargo ella pudo usarme, y perdió su oportunidad. Es mi presa ahora, sin lugar a dudas, y la comparto, pues tiene mi anuencia secreta, mi permiso tácito. Incluso, cual fogata que cumple un objetivo, la alimento, la colmo de sensuales prendas y objetos para que crezca y luzca, para que caliente más. La invito a mostrarse cada día más como realmente es, que de malo no tiene nada, aquí, lo único malo fue la falta de un acuerdo, el egoísmo, la mentira y la falta de lealtad, el egocentrismo. Mi conciencia está tranquila y mi mente goza variadamente, extrañamente, de formas que no cualquiera comprendería. Su mente está ocupada y tensa, siempre; a la defensiva, a la deriva, fugitiva.
Por eso, teniendo a ella, busco a Ella, a quien aun, solo le falta el nombre.
Yo hubiera pasado la eternidad tratando de entenderla si un día, un lastimero como placentero día, mis ojos no se hubieren encontrado con uno de sus mensajes, no borrados y no cifrados, que hacen que los delatores se vuelvan innecesarios y que me llevó a encontrarla entre los brazos de la flagrancia inequívoca y sonora que no deja lugar a dudas.
Encontré pistas desde mucho antes, pero nunca las seguí. Al menos no hasta el final. Después de tanto tiempo, supe que en verdad ella era una desconocida para mí. Y en realidad no fue nunca cuestión de abrir el candado de la escritura secreta. Se volvió un tanto descarada ¿o despreocupada? no lo sé, pero se estaba convirtiendo de pronto en un personaje fascinante aun cuando sus acciones todas me penetraban como yagas y perpetraban como moros. Actuando natural y sin disimular sus revelaciones, sí trataba de esconderlas superficialmente, cayendo en puras galimatías que, de a poco, me ayudaron a comprender el mensaje verdadero.
Las condicionales contradictorias, en este caso, fueron siempre verdaderas, por su falsa premisa.
Yo la mire con los ojos húmedos, pero también estaban húmedos mis labios mientras sentía el ansia manifestarse de distintas maneras en mis puños; justo como mis letras en este momento.
Ahora no recuerdo exactamente todo lo que paso por mi cabeza en aquel momento, pero mi cuerpo trepidaba y tampoco recuerdo el instinto que evito que corriera e interrumpiera aquella escena confusa y vívida. Pero adopte la mejor postura que un voyerista puede adoptar. No puedo decir que me haya relajado, pero si soporte el peso de aquél embate y de alguna manera lo configuré y lo traduje y permanecí inmóvil y gozoso hasta que ellos desaparecieron de mi vista, en un tiempo bastante largo o lento, tampoco lo sé de cierto. Ahí supe que el gozo, el placer, se obtiene no solamente de una caricia, sino también de un arañazo.
Callé entonces y me mantengo en silencio. De momento no pienso en alguna otra opción por maquiavélica que sea. Y no sé tampoco durante cuánto tiempo he de mantenerme estoico y gozoso. Ahora, cuando me toca disfrutarla, la disfruto de distinta manera, con más cosas en mi cabeza revoloteando como cuervos en el maizal.
Y probablemente ella lo sepa, pues en ocasiones he hecho de tripas corazón en momentos tan obvios como tensos. En momentos dónde una mente rígida se quiebra.
Ahora no ocupo mi tiempo en tratar de entenderla. Ahora me ocupo de ser feliz con lo que tengo. Aunque ello conlleve, en veces, una carga extra de adrenalina que, la mayoría de las veces termina consumiéndose en mis entrañas. Y aunque trato siempre de canalizar de distintas formas todo aquello que me perturba, no siempre lo consigo.
A ella la uso, aun cuando ella pueda pensar lo contrario. Sin embargo ella pudo usarme, y perdió su oportunidad. Es mi presa ahora, sin lugar a dudas, y la comparto, pues tiene mi anuencia secreta, mi permiso tácito. Incluso, cual fogata que cumple un objetivo, la alimento, la colmo de sensuales prendas y objetos para que crezca y luzca, para que caliente más. La invito a mostrarse cada día más como realmente es, que de malo no tiene nada, aquí, lo único malo fue la falta de un acuerdo, el egoísmo, la mentira y la falta de lealtad, el egocentrismo. Mi conciencia está tranquila y mi mente goza variadamente, extrañamente, de formas que no cualquiera comprendería. Su mente está ocupada y tensa, siempre; a la defensiva, a la deriva, fugitiva.
Por eso, teniendo a ella, busco a Ella, a quien aun, solo le falta el nombre.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Silencio que los nicks están durmiendo
Un Nick no colabora. Un Nick sabe que tiene que recibir la palabra, si no la recibe, calla. Y aunque un comportamiento pudiera estar diciendo: ‘¡Hey! Mira, aquí tengo todo lo que tu deseas. Todo lo que pudieras necesitar’; Eso puede no servir de nada si el Nick calla.
Uno puede rascar, buscar y provocar, pero tampoco servirá de nada si el otro Nick permanece en silencio.
Existe un gusto especial en jugar a las permutaciones, al coqueteo, de nada sirve si a la directa indirecta, el Nick calla. El TL o la cintilla on-line puede convertirse de pronto en un soliloquio.
El Abracadabra es insuficiente. No hay magia. La interacción es de dos. Uno debe saber, y si uno lo sabe a tiempo es mucho mejor, cuando debe iniciar la retirada y o cambiar de estrategia, si la meta es provocar un Nick a hablar.
Uno puede rascar, buscar y provocar, pero tampoco servirá de nada si el otro Nick permanece en silencio.
Existe un gusto especial en jugar a las permutaciones, al coqueteo, de nada sirve si a la directa indirecta, el Nick calla. El TL o la cintilla on-line puede convertirse de pronto en un soliloquio.
El Abracadabra es insuficiente. No hay magia. La interacción es de dos. Uno debe saber, y si uno lo sabe a tiempo es mucho mejor, cuando debe iniciar la retirada y o cambiar de estrategia, si la meta es provocar un Nick a hablar.
martes, 30 de agosto de 2011
Rayuela
Me hubiera tenido que ir, pero me quede en medio de la locura mediática. No sé si hice bien. Aún creo que sí. Si me hubiera ido, ahora sólo sabría el comienzo y no la trama de la historia. Quizá conoceré en algún momento el final. Si me quedo hasta el fi...
gallojaguar
Aunque trato empecinadamente de evitar la fascinación que me provoca la Fantasía y su encanto zurcido mirando con los ojos entreabiertos y la mente indiferente, sigo buscando una revelación que me provea de información maravillosa. Imagino pues que, en los otros sitios puedo encontrar la misma Fantasía mimetizada que me permita burlar más afanosamente la vigilancia de los guardias falsos que solo confunden.
Esconderme en letras mágicas puede resultar exorbitante y facineroso cuando las mismas palabras envuelven un aroma concordante con el mismo escondite.
Recorrido el dominio de mis nervios e imaginación imperiosa, pruebo con la ironía, sin dejarme atrapar por la suculenta salvedad de su ser.
En este sitio se tiene que ser astuto y lúcido, como un depredador exitoso.
Esconderme en letras mágicas puede resultar exorbitante y facineroso cuando las mismas palabras envuelven un aroma concordante con el mismo escondite.
Recorrido el dominio de mis nervios e imaginación imperiosa, pruebo con la ironía, sin dejarme atrapar por la suculenta salvedad de su ser.
En este sitio se tiene que ser astuto y lúcido, como un depredador exitoso.
es Núcleo
Si acaso, en vez de hablar, hubiese permanecido allí, inmóvil e indiferente al paso del tiempo, simplemente contemplando lo que a la postre cobraría vida en sí misma y en forma de ilusión, hubiera entonces sucumbido a los encantos y poderíos sombríos de una quimera invertida, un espejismo confabulador.
Pero no por aquélla desviación a la nada, prevista por lo demás, se empaña la áurea del prodigio develado por la fantasía en pleno. La Tierra gira y con ella todo lo que hay en su cuerpo, llámese físico o metafísico. Unos y, unos y ceros. Pensamientos, objetos.
En realidad, el plano que llamamos existencial, cambia de dirección al entremezclarse las palabras con los hechos y entonces salen chispas de la nada que, tras haber sido algo metafísico, rayan de súpito todo aquello que es palpable por sentido. Sin embargo, allá, en la infinita continuación del ideal enigmático y creciente, allá en dónde lo ignoto pierde su nombre, permanece, casi quieto, el suspiro altivo que nació con Ella.
Por todo esto, mi mirada no se dirige a donde el esputo se estampa, sino hacia arriba, dónde la fantasía no se desintegra por ser de fina estampa. Allá arriba, dónde el misterio de su semblanza sigue estoico por ser su sustancia una absoluta secrecía.
No se puede perder el piso en un entorno dónde todo es móvil, el sistema, la nube, los agujeros negros que pululan y se entrelazan. Los mismos eones y hasta aquello que por viscoso pierde su encanto. De momento es mi fantasía el único punto inmóvil entre tanta materia y entre tanto oleaje. Esa hermosa fantasía es el perno de esta historia.
Y si por algo formo parte de esta experiencia suprema, aún cuando me muevo junto con todo, es porque llevo ritmo y armonía, porque puedo ver la invisible coraza de la Rosa Mística, porque alcanzo a divisar el brillo resplandeciente por entre la neblina que, aún sin cuerpo ni figura, ni forma ni peso, y que no veo ni escucho, sí me sujeto a su sensibilidad aunque, no esté presente en algún lugar junto conmigo.
Porque es inteligencia, imaginación, opinión y orden.
Porque de momento no es error y no es verdad. Y ese es mi castigo, aquí y ahora.
Pero no es fruto del delirio tampoco. Lentamente cobra forma y, sin que se dé cuenta, transforma el juego en realidad. Quisiera que todo fuera cierto.
Pienso que es justo que ahora yo esté aquí, después de tanto tiempo sin enloquecer.
Y es que puede ser poco el tiempo que le tome en trastornar la mente de cualquiera.
Existe porque no elude el infinito fantasioso. No elude la declaración. No elude la posibilidad de encontrarse con lo distinto.
Al menos, así me parece.
Pero no por aquélla desviación a la nada, prevista por lo demás, se empaña la áurea del prodigio develado por la fantasía en pleno. La Tierra gira y con ella todo lo que hay en su cuerpo, llámese físico o metafísico. Unos y, unos y ceros. Pensamientos, objetos.
En realidad, el plano que llamamos existencial, cambia de dirección al entremezclarse las palabras con los hechos y entonces salen chispas de la nada que, tras haber sido algo metafísico, rayan de súpito todo aquello que es palpable por sentido. Sin embargo, allá, en la infinita continuación del ideal enigmático y creciente, allá en dónde lo ignoto pierde su nombre, permanece, casi quieto, el suspiro altivo que nació con Ella.
Por todo esto, mi mirada no se dirige a donde el esputo se estampa, sino hacia arriba, dónde la fantasía no se desintegra por ser de fina estampa. Allá arriba, dónde el misterio de su semblanza sigue estoico por ser su sustancia una absoluta secrecía.
No se puede perder el piso en un entorno dónde todo es móvil, el sistema, la nube, los agujeros negros que pululan y se entrelazan. Los mismos eones y hasta aquello que por viscoso pierde su encanto. De momento es mi fantasía el único punto inmóvil entre tanta materia y entre tanto oleaje. Esa hermosa fantasía es el perno de esta historia.
Y si por algo formo parte de esta experiencia suprema, aún cuando me muevo junto con todo, es porque llevo ritmo y armonía, porque puedo ver la invisible coraza de la Rosa Mística, porque alcanzo a divisar el brillo resplandeciente por entre la neblina que, aún sin cuerpo ni figura, ni forma ni peso, y que no veo ni escucho, sí me sujeto a su sensibilidad aunque, no esté presente en algún lugar junto conmigo.
Porque es inteligencia, imaginación, opinión y orden.
Porque de momento no es error y no es verdad. Y ese es mi castigo, aquí y ahora.
Pero no es fruto del delirio tampoco. Lentamente cobra forma y, sin que se dé cuenta, transforma el juego en realidad. Quisiera que todo fuera cierto.
Pienso que es justo que ahora yo esté aquí, después de tanto tiempo sin enloquecer.
Y es que puede ser poco el tiempo que le tome en trastornar la mente de cualquiera.
Existe porque no elude el infinito fantasioso. No elude la declaración. No elude la posibilidad de encontrarse con lo distinto.
Al menos, así me parece.
lunes, 29 de agosto de 2011
Mujer isócrona
Gracias a la cadencia de tus palabras, cualquiera puede percibir la magia de tu placida respiración a boca de jarro. Irracional, claro, para mentes sublunares. Y mientras vago por un inmenso mar ilusorio de intemporales medidas y ante tanta belleza distinguida, no logro decidirme si es tu nombre mi dulce castigo o es tu sonrisa quien me somete con dulce fiereza.
Cómo dualidad en una dimensión abstracta de naturaleza ternaria, abro la raíz de mis secretos y me proclamo tu seguidor y fiel vasallo. Inteligente pero no al tacto, sino al trato.
Mi mente fabrica tu voz a partir de las palabras que dibujas y un sentido cobra forma. Y dos, y tres.
No soy capaz de escuchar tus labios pero, antes hubo sólo oscuridad oscilante en un mundo dentro de un círculo perfecto.
Un estimulo al interior del firmamento de tu esencia, garantiza la constancia de mi devota presencia. Tu singular sonrisa, dominadora como encantadora, despide cambiantes reflejos cual rayos de sol que quebrantan las leyes de la óptica a través de un genial caleidoscopio de singulares proporciones y simultaneas presencias.
He de rozar, algún hermoso día, una capa de arena húmeda de ti, de radial simetría y con invisible estructura de rosa mística.
Diosa de los Atlántidas, controla mi posesivo vagar oscilando entre los Trópicos. No creo estar preparado para esperar por otra glaciación.
Dame vida. Vincúlame aunque sea como custodio de tu enigma.
Permite que sea tu mensajero y tu hastío.
Permite que avance a la par y junto contigo.
Cómo dualidad en una dimensión abstracta de naturaleza ternaria, abro la raíz de mis secretos y me proclamo tu seguidor y fiel vasallo. Inteligente pero no al tacto, sino al trato.
Mi mente fabrica tu voz a partir de las palabras que dibujas y un sentido cobra forma. Y dos, y tres.
No soy capaz de escuchar tus labios pero, antes hubo sólo oscuridad oscilante en un mundo dentro de un círculo perfecto.
Un estimulo al interior del firmamento de tu esencia, garantiza la constancia de mi devota presencia. Tu singular sonrisa, dominadora como encantadora, despide cambiantes reflejos cual rayos de sol que quebrantan las leyes de la óptica a través de un genial caleidoscopio de singulares proporciones y simultaneas presencias.
He de rozar, algún hermoso día, una capa de arena húmeda de ti, de radial simetría y con invisible estructura de rosa mística.
Diosa de los Atlántidas, controla mi posesivo vagar oscilando entre los Trópicos. No creo estar preparado para esperar por otra glaciación.
Dame vida. Vincúlame aunque sea como custodio de tu enigma.
Permite que sea tu mensajero y tu hastío.
Permite que avance a la par y junto contigo.
viernes, 26 de agosto de 2011
In-fatu-ation
No te necesito, pero me traes de un ala.
Simplemente me gusta como caminas, como te mueves, como te ves, como posas, como seduces, como hablas y como piensas.
¡Azótame! aunque sea con la mirada, para empezar.
Simplemente me gusta como caminas, como te mueves, como te ves, como posas, como seduces, como hablas y como piensas.
¡Azótame! aunque sea con la mirada, para empezar.
jueves, 25 de agosto de 2011
es Ella, la incandescente.
Mi mirada se deleita con el fabuloso destello de una preciosa como preciada Perla occidental.
Y me pongo almeja.
Acorazado y centelleante y armado hasta los dientes con la mira puesta en su protección y enriquecimiento continuo y deslumbrante.
Es un brillo que se jacta en tono rojizo y que cambia desorbitado y llena su ausencia. Un brillo fatuo que se apodera avasalladoramente de mí y que con sólo probar un poco, tan solo un poco de su perfume exquisito, compruebo que es denominación de origen; una disfrazada como anunciada Dominación segura en el Intercambio puro de energía pura y purificada y de Poder anunciado.
Y si me detengo un poco y miro alrededor, aislado e impenetrable, descubro que su rostro, casi tan hermoso como enigmático y atrayente, es sin duda algo que nunca antes vi. Y su cuerpo, el cual descubro encubierto, es algo que nunca antes tuve y que no tengo, pues me posee, me envuelve y me atrapa hasta que pertenecerle es mi única y añorada opción.
Pero lo verdaderamente fantástico y maravilloso del estado en que me encuentro, es sentir el bullicio dentro de mi cuerpo, ese choque de neutrones abalanzados los unos contra los otros en mágica y extraña armonía que resulta en la generación intrínseca de una energía envolvente y enriquecedora que se nota a leguas y contagia al vulgo, convirtiéndolo en algo destellante, atrevido y animado de facto.
Y con todo ello, y dando por descontado el sentimiento confuso de lo que se llama infatuado, relego en la discrecionalidad, la enorme responsabilidad de verme afectado por su hechicera sonrisa.
Y se me ve atrapado en el deleitable sabor de su picardía animada y dulce mordisco temerario, alimentando de a poco, para dar espacio al engrandecimiento del nautilos que lo cubre, el breve espacio que me separa de Ella y su abrazador orgasmo cósmico.
Infatuado ¡sí! y aficionado a su verso converso. Me dibujo intricado entre las sombras mientras sin disimulo ni deparo, me rindo a sus pies.
Y atento espero su llamado, que vendrá de un momento a otro y, sin tapujos ni resquebrajos, me propongo su esclavo aquilatado y aislado contra los azotes del destino e impenetrable a (casi) todo.
No miro su resto ni lo busco. El no saber más de Ella esta sacando lo mejor de mí. Y me alegra pues, si fuera tan solo una fantasía ¿Por qué me consume por dentro? Pues para resurgir como el Ave Fénix cada que así su deseo lo demande.
No dejo de pensar en Ella. Estoy perplejo pero no confundido.
Estoy infatuado.
Incandescente me siento, al fin.
Y me pongo almeja.
Acorazado y centelleante y armado hasta los dientes con la mira puesta en su protección y enriquecimiento continuo y deslumbrante.
Es un brillo que se jacta en tono rojizo y que cambia desorbitado y llena su ausencia. Un brillo fatuo que se apodera avasalladoramente de mí y que con sólo probar un poco, tan solo un poco de su perfume exquisito, compruebo que es denominación de origen; una disfrazada como anunciada Dominación segura en el Intercambio puro de energía pura y purificada y de Poder anunciado.
Y si me detengo un poco y miro alrededor, aislado e impenetrable, descubro que su rostro, casi tan hermoso como enigmático y atrayente, es sin duda algo que nunca antes vi. Y su cuerpo, el cual descubro encubierto, es algo que nunca antes tuve y que no tengo, pues me posee, me envuelve y me atrapa hasta que pertenecerle es mi única y añorada opción.
Pero lo verdaderamente fantástico y maravilloso del estado en que me encuentro, es sentir el bullicio dentro de mi cuerpo, ese choque de neutrones abalanzados los unos contra los otros en mágica y extraña armonía que resulta en la generación intrínseca de una energía envolvente y enriquecedora que se nota a leguas y contagia al vulgo, convirtiéndolo en algo destellante, atrevido y animado de facto.
Y con todo ello, y dando por descontado el sentimiento confuso de lo que se llama infatuado, relego en la discrecionalidad, la enorme responsabilidad de verme afectado por su hechicera sonrisa.
Y se me ve atrapado en el deleitable sabor de su picardía animada y dulce mordisco temerario, alimentando de a poco, para dar espacio al engrandecimiento del nautilos que lo cubre, el breve espacio que me separa de Ella y su abrazador orgasmo cósmico.
Infatuado ¡sí! y aficionado a su verso converso. Me dibujo intricado entre las sombras mientras sin disimulo ni deparo, me rindo a sus pies.
Y atento espero su llamado, que vendrá de un momento a otro y, sin tapujos ni resquebrajos, me propongo su esclavo aquilatado y aislado contra los azotes del destino e impenetrable a (casi) todo.
No miro su resto ni lo busco. El no saber más de Ella esta sacando lo mejor de mí. Y me alegra pues, si fuera tan solo una fantasía ¿Por qué me consume por dentro? Pues para resurgir como el Ave Fénix cada que así su deseo lo demande.
No dejo de pensar en Ella. Estoy perplejo pero no confundido.
Estoy infatuado.
Incandescente me siento, al fin.
jueves, 11 de agosto de 2011
martes, 9 de agosto de 2011
Interrogación con cola de látigo y punto de cera
He llegado a creer que Ella es un enigma. Un dulce e intenso enigma. Un enigma hecho terrible por mi loco intento de interpretar cada señal que percibo, por buscarla en todo momento, en cada mirada, en cada pensamiento. Terrible enigma reposado en alguna verdad o realidad subyacente.
Y busco en el recuerdo de las palabras, de los pensamientos. Pronuncio el aspecto que tiene en mi mente e imaginación erótica y es cuando percibo su olor.
Y en tanto más penetro en la oscuridad de la caverna insondable de mi cabeza loca, más la sigo hasta el agujero profundo de su ser, el osario de su esencia, el aliento de su mirada que aun no expira de sus labios pero que ya me abraza.
Busco incansablemente a aquella cuyo nombre no se ha escrito todavía en ninguna parte. Incluso, he penetrado hasta las entrañas mismas de la selva de piel y cuero y…, nada.
Nada aún.
Yo me preparo, alcanzo niveles antes lejanos. Amplío mi campo de conocimiento y mi umbral de resistencia al dolor y el hambre por conocer y experimentar cosas nuevas, nuevas sensaciones. Y al ampliar mi campo y virtud, se que aumenta el horizonte de lo que está por descubrirse ante mis ojos, se amplía el horizonte de la ignorancia, por demás ignota e intrigante. Se amplían mis mañas y fuerza. La fuerza que deberé tener para, llegado el momento, poder proveer a una Diosa de todo lo que Ella pudiera necesitar. La fuerza requerida para llevar en los hombros la enorme responsabilidad de pertenecerle.
Ella, a quien solo le falta el nombre.
Y busco en el recuerdo de las palabras, de los pensamientos. Pronuncio el aspecto que tiene en mi mente e imaginación erótica y es cuando percibo su olor.
Y en tanto más penetro en la oscuridad de la caverna insondable de mi cabeza loca, más la sigo hasta el agujero profundo de su ser, el osario de su esencia, el aliento de su mirada que aun no expira de sus labios pero que ya me abraza.
Busco incansablemente a aquella cuyo nombre no se ha escrito todavía en ninguna parte. Incluso, he penetrado hasta las entrañas mismas de la selva de piel y cuero y…, nada.
Nada aún.
Yo me preparo, alcanzo niveles antes lejanos. Amplío mi campo de conocimiento y mi umbral de resistencia al dolor y el hambre por conocer y experimentar cosas nuevas, nuevas sensaciones. Y al ampliar mi campo y virtud, se que aumenta el horizonte de lo que está por descubrirse ante mis ojos, se amplía el horizonte de la ignorancia, por demás ignota e intrigante. Se amplían mis mañas y fuerza. La fuerza que deberé tener para, llegado el momento, poder proveer a una Diosa de todo lo que Ella pudiera necesitar. La fuerza requerida para llevar en los hombros la enorme responsabilidad de pertenecerle.
Ella, a quien solo le falta el nombre.
lunes, 8 de agosto de 2011
Whip it!
Como ciclones, demasiado reales para ser negados, demasiado intensos para no mirarlos y demasiado evidentes para imaginarlos, llegan cual ramalazo tus latigazos.
Latigazos como ventiscas que pasan huracanados y marcan mi espalda, piernas, abdomen y nalgas como el pincel al lienzo virgen y desprotegido.
Latigazos que azotan la piel de mi propia memoria.
Latigazos suicidas que atentan contra ellos mismos y contra lo vivido, contra lo sentido, contra lo deseado, contra lo perdido, contra lo ganado.
Latigazos, como ventiscas que pasan y me marcan. Y justo cuando más los sentía a flor de piel, justo cuando creía que florecerían, que renacerían, que brotarían de nuevo como manantial que mana, me encadenas y atado me hinco ante ti suplicante y esperanzado.
Latigazos suicidas como ventoleras que me derrumban, revuelcan, me vapulean y mi espíritu se queda yermo, llano, páramo, desolado, valiente y bravucón.
Y al volver la calma, cuando te vas, solamente queda el desanimo desventurado de levantar y curar lo poco que de ellos mismos queda, esparcido por toda la espalda y piernas y brazos, abdomen y nalgas. Desanimo de hacer el doloroso recuento de lo que quedó, de lo que dejaron, de lo que se llevaron.
Y no entiendo ni aprendo que a lo mejor, lo mejor es dejarlos ir, como viento que sopla, pasa y se va; y no entiendo, ni aprendo, ni quiero, porque sé que no tenerlos, que no sentirlos, o peor aún, olvidarlos, es perder algo de ti y algo de mi.
Latigazos como ventiscas que pasan huracanados y marcan mi espalda, piernas, abdomen y nalgas como el pincel al lienzo virgen y desprotegido.
Latigazos que azotan la piel de mi propia memoria.
Latigazos suicidas que atentan contra ellos mismos y contra lo vivido, contra lo sentido, contra lo deseado, contra lo perdido, contra lo ganado.
Latigazos, como ventiscas que pasan y me marcan. Y justo cuando más los sentía a flor de piel, justo cuando creía que florecerían, que renacerían, que brotarían de nuevo como manantial que mana, me encadenas y atado me hinco ante ti suplicante y esperanzado.
Latigazos suicidas como ventoleras que me derrumban, revuelcan, me vapulean y mi espíritu se queda yermo, llano, páramo, desolado, valiente y bravucón.
Y al volver la calma, cuando te vas, solamente queda el desanimo desventurado de levantar y curar lo poco que de ellos mismos queda, esparcido por toda la espalda y piernas y brazos, abdomen y nalgas. Desanimo de hacer el doloroso recuento de lo que quedó, de lo que dejaron, de lo que se llevaron.
Y no entiendo ni aprendo que a lo mejor, lo mejor es dejarlos ir, como viento que sopla, pasa y se va; y no entiendo, ni aprendo, ni quiero, porque sé que no tenerlos, que no sentirlos, o peor aún, olvidarlos, es perder algo de ti y algo de mi.
Similitud contrastada
Dentro del Intercambio Erótico de Poder, un castigo físico siempre evoluciona deterministamente.
Es sencillo pues, si conoces y controlas las causas, determinas los efectos.
Lo complicado es conocer y controlar.
Y si conoces y controlas las causas, manejas, controlas y determinas, a placer y voluntad, la realidad física.
Dentro del Intercambio Erótico de Poder, el que ejecuta con conocimiento de causa, es como un dios creador que maneja, controla y determina, a placer y voluntad, la realidad física de quien recibe.
Para quien recibe, el efecto de un comportamiento físico que actúa sobre su cuerpo, pudiera ser fácilmente modificado si este se mete con él.
Un simple movimiento altera de alguna manera su coherencia y pone en marcha la evolución del castigo físico de una manera distinta mediante un proceso que es indeterminable a priori.
¿Pasa lo mismo con los castigos o pruebas mentales?
Es sencillo pues, si conoces y controlas las causas, determinas los efectos.
Lo complicado es conocer y controlar.
Y si conoces y controlas las causas, manejas, controlas y determinas, a placer y voluntad, la realidad física.
Dentro del Intercambio Erótico de Poder, el que ejecuta con conocimiento de causa, es como un dios creador que maneja, controla y determina, a placer y voluntad, la realidad física de quien recibe.
Para quien recibe, el efecto de un comportamiento físico que actúa sobre su cuerpo, pudiera ser fácilmente modificado si este se mete con él.
Un simple movimiento altera de alguna manera su coherencia y pone en marcha la evolución del castigo físico de una manera distinta mediante un proceso que es indeterminable a priori.
¿Pasa lo mismo con los castigos o pruebas mentales?
Con la frente en alto
La presión de tu cuerpo, ejercida por tu pubis, nalgas, caderas y muslos, que inmoviliza mi cabeza y me aprisiona en tu humedad, olor y oscuridad, cristaliza en la intensa humillación erótica que percibo como poderosa atracción sexual.
Una de mis tantas maneras de rendirme a ti.
Una de mis tantas maneras de rendirme a ti.
viernes, 5 de agosto de 2011
Nalgas
Además de las bocas de corazón, las singulares sonrisas verticales que se desprenden del lóbulo vaginal y, el poderoso esplendor que se aprecia desde el valle y punta de unos senos firmes y voluminosos, las Nalgas son como la mejor parte del cuerpo de la Mujer.
Se redondean, se bailan, se paran, se asolean.
Asfixian, someten, dominan, atrapan.
Cual joyas preciadas, Nalgas y cara son lo mismo, el rostro oculto de la Luna. Las Nalgas son el centro del Universo, un imán poderoso y omnipresente, un axioma incontrovertible.
Pero… ¿¡Cuántos axiomas en torno a las nalgas!? Trasero, glúteos, pompis, pompas, asentaderas, posaderas, posas, ‘esas con las que me siento’… ¡que horribles nombres!
No hay como llamarlas por su nombre: Nalgas.
Las Nalgas son en verdad un personaje literario, un verbo poético. Un motor en ebullición. Mueven y paralizan en la calle, en la playa, en la alameda, en el mercado, en el centro comercial, en la oficina, en el deportivo, en el aeropuerto, en la central de autobuses, en el metro, en el camión, en el Paseo de la Reforma, en Tepito. En la Cámara de Diputados, más.
Dibujadas, esculpidas, fotografiadas, pintadas, cinceladas.
En una libreta, a un lado de la chimenea, en una revista, en un cuadro sobre la pared de casa o en una exposición, en una fuente.
En la cama, en el piso, en el sofá, en la ducha, en la tina, en el cesped, en la arena, sobre una mesa.
Cogidas, en las manos, sobre la cara.
Las Nalgas como Soberanas absolutas de las relaciones maritales y extramaritales, de los adolescentes. Hechiceras y generosas. Emperatrices del pincel, Reinas del color, Alcaldesas del dibujo, de las líneas Profesoras, de los contornos Maestras, Dueñas de la armonía y Evangelizadoras del deseo y el erotismo. Duquesas del Dolor.
Invención admirable y de mantenimiento obligado y costoso. Admiración que representa la ansiedad de tan arcana esencia, tan impenetrable como lo es su soberbia.
La soberbia de unas Nalgas bien dibujadas, con perfecta sincronía y de gloriosa forma provocadora e insinuadora, es alta, altiva: un Gigante, como las Nalgas que representa.
Se redondean, se bailan, se paran, se asolean.
Asfixian, someten, dominan, atrapan.
Cual joyas preciadas, Nalgas y cara son lo mismo, el rostro oculto de la Luna. Las Nalgas son el centro del Universo, un imán poderoso y omnipresente, un axioma incontrovertible.
Pero… ¿¡Cuántos axiomas en torno a las nalgas!? Trasero, glúteos, pompis, pompas, asentaderas, posaderas, posas, ‘esas con las que me siento’… ¡que horribles nombres!
No hay como llamarlas por su nombre: Nalgas.
Las Nalgas son en verdad un personaje literario, un verbo poético. Un motor en ebullición. Mueven y paralizan en la calle, en la playa, en la alameda, en el mercado, en el centro comercial, en la oficina, en el deportivo, en el aeropuerto, en la central de autobuses, en el metro, en el camión, en el Paseo de la Reforma, en Tepito. En la Cámara de Diputados, más.
Dibujadas, esculpidas, fotografiadas, pintadas, cinceladas.
En una libreta, a un lado de la chimenea, en una revista, en un cuadro sobre la pared de casa o en una exposición, en una fuente.
En la cama, en el piso, en el sofá, en la ducha, en la tina, en el cesped, en la arena, sobre una mesa.
Cogidas, en las manos, sobre la cara.
Las Nalgas como Soberanas absolutas de las relaciones maritales y extramaritales, de los adolescentes. Hechiceras y generosas. Emperatrices del pincel, Reinas del color, Alcaldesas del dibujo, de las líneas Profesoras, de los contornos Maestras, Dueñas de la armonía y Evangelizadoras del deseo y el erotismo. Duquesas del Dolor.
Invención admirable y de mantenimiento obligado y costoso. Admiración que representa la ansiedad de tan arcana esencia, tan impenetrable como lo es su soberbia.
La soberbia de unas Nalgas bien dibujadas, con perfecta sincronía y de gloriosa forma provocadora e insinuadora, es alta, altiva: un Gigante, como las Nalgas que representa.
jueves, 4 de agosto de 2011
Don Adquirido
Mientras se viaja a bordo del vehículo que transporta la paradoja de dolor-placer, no solo se capta el primero sino que se le transforma en el segundo.
A través de una tortura lenta y consiente y sufriendo transformaciones crueles e irónicas que, a su vez, producen shocks manifiestos por conducto de una punzada fina o un deber pesado y abrazador, uno consigue hacer magia conjunta.
Esta magia o poder es lo más parecido que he visto a la Alquimia que se practicaba en los tiempos de cuando la Piedra Filosofal aullaba a la Luna menguante, transformándose.
A través de una tortura lenta y consiente y sufriendo transformaciones crueles e irónicas que, a su vez, producen shocks manifiestos por conducto de una punzada fina o un deber pesado y abrazador, uno consigue hacer magia conjunta.
Esta magia o poder es lo más parecido que he visto a la Alquimia que se practicaba en los tiempos de cuando la Piedra Filosofal aullaba a la Luna menguante, transformándose.
miércoles, 3 de agosto de 2011
Política
No a la manipulación, si a las erecciones libres
(bueno, en una de esas...)
¡Tírame un hueso!
(bueno, en una de esas...)
¡Tírame un hueso!
viernes, 29 de julio de 2011
Soy Razón
Dominante-mente
Sumisa-mente
Invariable-mente
Transparente-mente
Salvaje-mente
Resistente-mente
Iteligente-mente
Fácil-mente
Difícil-mente
Sumisa-mente
Invariable-mente
Transparente-mente
Salvaje-mente
Resistente-mente
Iteligente-mente
Fácil-mente
Difícil-mente
lunes, 25 de julio de 2011
Simplemente Interacción
Mejor será quizás no entenderse entre los dos y así cada quien conservar su razón. Sin abstracciones, sin abducciones. Genial.
AmenormenorAmayormayor
Hiperrealismo sensual e imaginación. ¿Filosofía o Amor? ¿Funcional o disfuncional? Imanes, ambición, ingenuidad. Saber estar. Interacción genial.
Sumas, restas, muliplicaciones o divisiones. Cálculo, derivadas o integrales.
Es así de sencillo.
Sumas, restas, muliplicaciones o divisiones. Cálculo, derivadas o integrales.
Es así de sencillo.
de Madera o pedernal
Si el cántaro da en la piedra, o la piedra en el cántaro, es malo para el cántaro. O lo que es lo mismo, aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
viernes, 15 de julio de 2011
lunes, 11 de julio de 2011
Rayos
Observo unas marcas en mi espalda a través del espejo. Y aunque cubiertas de día, brillan intensamente de noche. Y aunque cubiertas de día, siento el surco tejido en mi piel que roza. No se logra tasar que fue primero, si el rojo intenso que parte del centro hacia afuera o, el naranja-rosado que pespuntea y que se desprende de afuera y hacia dentro.
No es un ornamento sino una alegoría: tócame, acaríciame, apréciame; no me olvides, recuérdame.
La carne esta en ellas y no viceversa. Aun asumiendo los días escasos por el corte transversal y pulcro que la arrancó de su regazo, no se confina a solo revelarse vanidosa mientras dure, pues son marcas de forja, incandescentes pero discretas.
Yo las acaricio y les ruego irradien en mi interior y me den foco en mi travesía.
No es un ornamento sino una alegoría: tócame, acaríciame, apréciame; no me olvides, recuérdame.
La carne esta en ellas y no viceversa. Aun asumiendo los días escasos por el corte transversal y pulcro que la arrancó de su regazo, no se confina a solo revelarse vanidosa mientras dure, pues son marcas de forja, incandescentes pero discretas.
Yo las acaricio y les ruego irradien en mi interior y me den foco en mi travesía.
martes, 5 de julio de 2011
Switch-e-ando
En el ‘Intercambio Erótico de Poder’, también puede suceder que ninguna de las dos personas domine perennemente a la otra, sino que ambas se añaden a la situación de modo que se construye un equilibrio entre ellas, entre ambas; siendo el color y el sabor picante lo que alimenta y da vida a este entorno.
Otra sentencia, a colisión.
Si todos los hombres fueran iguales, a la Mujer que lo pretendiese no le sería difícil dominar el mundo.
Sentencia
El 'Intercambio Erótico de Poder' no es una amenaza sexual. Repito, NO es una amenaza sexual.
Dos caminos y anexas.
Si no eres apasionado de la variedad, cualquier desviación de aquello que es tradicional es, por consiguiente, extrema y, un reflejo del capricho a cualquier nivel; Aun existiendo limites concensuales.
En la variedad está el gusto y en el 'Intercambio Erótico de Poder' el camino al placer inmensurable y dolorosamente fascinante.
En la variedad está el gusto y en el 'Intercambio Erótico de Poder' el camino al placer inmensurable y dolorosamente fascinante.
lunes, 4 de julio de 2011
Escalas y arpegios
Creo en la pasión, pues la pasión conlleva al amor. El amor en diferentes expresiones y formas. Es obligación el vivirlo, no dejarlo morir. Ni la pasión ni el amor ni todo lo que hay entre los dos. Libre o no libre. Casado o soltero. Sumiso o Dominante. Todos son semblantes que varían en cada cual. Expandirse y vivir todas nuestras pasiones. No existe el uno, ni lo único, no de forma sustentable. Vivir apasionadamente y librar las rejas, liberar a tu pareja sin apego.
Tu Fusta
Me cala y se arraiga en mi piel con sus marcas;
Se mece al viento y su zumbido me estremece.
Un amago de dolor placentero en mi vientre,
Un gemido profano al sentirle en mi espalda.
Y si acaso el silencio rompe,
El quejido abrazador de mi agonía;
Que venga mi lengua en letanía,
A lamer tu vagina en reproche.
Se mece al viento y su zumbido me estremece.
Un amago de dolor placentero en mi vientre,
Un gemido profano al sentirle en mi espalda.
Y si acaso el silencio rompe,
El quejido abrazador de mi agonía;
Que venga mi lengua en letanía,
A lamer tu vagina en reproche.
Clamor
La piel desnuda en contacto con el frio piso y con tus tacones en mi pecho. Mirándote desde abajo con la perspectiva de lo inmenso ¿Qué pecado habré cometido para merecer esto, solo en sueños?
Parquedad
Anoche me humillabas, me presionabas e incluso me allanabas. Pero soy infeliz, porque desperté. Me cuesta entender que todo haya sido un sueño. Es decir, lo entiendo pero no lo acepto. Te necesito.
Quimera
Hay un tipo de dolor el cual no tolero. Y es precisamente el de la ausencia de tu fusta. El dolor que me suministro, para así recordarte, no será nunca como aquel que me aplicaste.
jueves, 30 de junio de 2011
Hábil artista
El dolor bien suministrado, en dosis exactas y precisas, es como una vasija de Tlaquepaque. Una obra artesanal, a la que solo un/a verdadero/a artesano/a puede dar vida.
Buen samaritano
El dolor bien suministrado, en dosis exactas y precisas, es como un vaso de agua. No se le niega a nadie.
Loco
Excéntrico, abro tus piernas bajo la lluvia y acerco la comisura de mis labios a tus bordes vaginales, escurriendo ambos
Mantram
Quítame de la lluvia, pero no me niegues el agua de tu cuerpo.
Y así
La vida es un mosaico de placer y dolor. El dolor es un intervalo entre dos momentos de placer, y tres, y cuatro y así. El tratamiento es un receso entre dos sesiones, y tres, y cuatro y así.
miércoles, 22 de junio de 2011
Sadomasoquismo
La imaginación te lleva a lo insospechado. La realidad sucede aunque no la imaginemos. Imagino lo inimaginable y abrigo la realidad llevándola al extremo cuando es posible. Imagino que realizo y entonces, mi realidad es más excitante y esperanzadora.
martes, 21 de junio de 2011
Deseo
Un látigo de nueve colas para un gato con siete vidas. Aunque no sepa cuantas me quedan.
Estoicismo
De la vela la cera que cubre mi verga, empero esta permanece erecta y aún, se vigoriza más, retándote a someterla de disímil manera.
Dios los hace
Para tacones de aguja, genitales de goma.
¡Atención!
Me mojo los labios al sonoro rugir del tacón.
lunes, 20 de junio de 2011
HumillaM
El deseo de ser dominado sexualmente por una Mujer se expresa de diferentes maneras, pero la motivación siempre es la misma.
Soweto
El númen que de ti deriva, es un vórtice que crispa; ávido de mí, me devora, me somete y me Domina.
¡Zas!
La cantidad de infinito placer que te puede dar una mano es pasmoso. Ya sea sosteniendo un látigo, una fusta, a pelo o simplemente apretando.
Erótica
Me sugestiona la emoción de poderme adosar a ti, a la distancia, confrontando mi efímera vulgaridad con la inagotable elegancia de ser tú misma.
UnasXotras
Puedo ser lo que quieras que sea. Lo que sea que desees. Aunque no he de renunciar por ello, a lo que se que soy o lo que sé, es mío
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10 años transformando el dolor en placer.
Humor Negro
--¿Puedes decirme porque mis huevos suenan como campanas?
--No son tus huevos, son las cadenas que les cuelgan.
--No son tus huevos, son las cadenas que les cuelgan.
Invasión
Muéstrame mis límites con tu mano desnuda o usa un gante de látex, si lo prefieres.
CBT
Baila sobre de mi llena de pasión y lujuria. Déjame sentir tu movimiento con la aguja de tus tacones; márcame, perforame.
Introspección
Lo audaz y lo excepcional huyen del bullicio para anidar intramuros, entre el aliento, bajo la piel, sumergidos en los jugos del cuerpo, en sus secreciones.
Risk
El dolor nunca será complaciente ni renovador mientras no sea suministrado por la mano adecuada ni traducido por un verdadero especialista.
3, 2, 1 ...
El sadomasoquismo es el inicio de un viaje placentero y gratificante. Ambos solo pueden coexistir en un ecosistema de confianza mutua y prolongada.
Alivio
No hay en el mundo nada más dulce que sentir placer y confort justo después de haber experimentado dolor.
Maso***
Siendo fuerte mentalmente, debo asegurarme de transformar el dolor en placer; o tener placer en medio del dolor.
Erección
Usted gobierna mi voluntad y es la Mistress de mi provenir.
Lección
Como sea que Ella me castigue, no tiene por que recordarlo; pero yo, que recibo, aprendo y asimilo, nunca lo olvido.
Un poco de mi Avatar, el Uroboros.
El Esfuerzo eterno y la lucha eterna por conseguir la meta son imprescindibles. Nada llega por sí solo. Es la naturaleza cíclica de las cosas las que le confieren un valor más alto. El eterno retorno a las raíces para de ahí, volver a nacer y crecer tan rápido como sea posible y corregir en el paso los errores o desviaciones y abordar una situación de manera distinta sin dejarla de lado. Explorar posibilidades e intentarlas. Todo en tiempo y continuidad. Buscando el Renacimiento. Todo a su tiempo, pero de manera continua. Sin dejar de ver las representaciones que nunca desaparecen y a aquellas que cambian eternamente.
Este símbolo es un círculo. Un anillo que simboliza compromiso. El Saber oculto y protector. El Sol, la Luna y los planetas. Esferas en donde miras a profundidad y extravagancia. Es como la Energía, que no se crea ni se destruye, pero se transforma. Es transformación y evolución al mismo tiempo. Es Fantasía y Maravilla. Es la unidad, todo es uno. Equilibrio y armonía, como el Ying y el Yang. Es la naturaleza circular que une opuestos: La conciencia y la inconsciencia, Vida y muerte.
Es resurrección. Purificación. Ave Fénix. Es el Ouroboros.
Este símbolo es un círculo. Un anillo que simboliza compromiso. El Saber oculto y protector. El Sol, la Luna y los planetas. Esferas en donde miras a profundidad y extravagancia. Es como la Energía, que no se crea ni se destruye, pero se transforma. Es transformación y evolución al mismo tiempo. Es Fantasía y Maravilla. Es la unidad, todo es uno. Equilibrio y armonía, como el Ying y el Yang. Es la naturaleza circular que une opuestos: La conciencia y la inconsciencia, Vida y muerte.
Es resurrección. Purificación. Ave Fénix. Es el Ouroboros.
Firmes
Bajo el abrigo de la carne se pueden tener momentos de gloria, si estás dispuesto a someterte al inmesurable Poder que una verdadera Domina puede transpirar en cada ejecución, deseo y orden.
Azotes & Co.
Lo asombroso contiene al menos un elemento quimérico, un dulce elemento quimérico y fuera de todo contexto. Lo quimérico es dsagradable solo desde un punto de vista social, en dónde el contexto es vana trivialidad.
Vietnam
El Poderoso Cuerpo de una Mujer Poderosa no es un sinuoso aliado sino un peligroso campo de batalla que explorar. Si no estás a la altura, es una trampa sin igual.
Confines
Su Poder es mi placer y mi yugo. Mi dolor es Su placer y Su divertimento. Las formas, modos y tiempos de Su Mente erótica son mi tormento... a los cuales yo me someto con infinito gozo y determinación. Mi entrega, total.
Plis
Lo erótico seduce la imaginación. La Dominación educa la imaginación sumisa. La imaginación disoluta me caracteriza. ¡Edúcame! pero no dejes de humillarme.
¡Házlo!
Exteriorizar sin practicar es lo mismo que construir un papalote y dejarlo en tierra.
unomasunomas
Los nudos más audaces, las tareas más osadas, los castigos más dolorosos, las ordenes más enérgicas conforman solo una parte del BDSM o, mas incluyentemente, el EPE, Erotic Power Exchange.
Tacto
La Crueldad con asertividad lejos de ser una maldad, es el primer sentimiento gustoso que imprime en nosotros la verdadera Dominación.
Versus
No pintare el BDSM con otros matices distintos a su esencia. Necesita ser respetado. La única manera es mostrarlo tal cual es. Y con todo, el BDSM es excluyente y limitativo. El EPE, sin embargo, es abierto, incluyente y los limites los marca cada cual, los roles. (EPE = Erotic Power Exchange)
Nadie
¿Quién es quién para afirmar que el amor tiene que ser suave y gentil?
Instante
Cada latigazo, cada marca, cada humillación, significan un estado de ánimo distinto, un momento diferente a Sus pies.
Usese y...
Mi alma y mi fe me pertenecen, seguro; pero mi cuerpo y mi voluntad son solo de Ella, para que haga con ellos todo lo que desee. Mi única motivación es serle útil.
Hipnótica
El perfume natural de una Diosa esclaviza. Su poder es mayor al dinero o al terror. Su invencible poder domina la mente erótica evolucionada.
Humor Negro
-- Ok amigo, estas son las reglas: nada de cachondeo, nada de lamidas, no huelas, ¡no aspires!
-- ¡?
-- Recuerda, ¡soy sádica!
-- ¡?
-- Recuerda, ¡soy sádica!
Lado B
Todos tienen un lado sádico, y la mejor forma de sacar el tuyo es saber y comprender que tienes a alguien completamente a tu merced.
Elite
El verdadero poder es aquel que la Mujer Dominante ejerce singularmente sobre un hombre que solo ante ella es débil. Y ese poder aunque expuesto, sólo lo percibe un olfato entrenado y evolucionado.
Rol
Sentir como mi voluntad se nulifica ante la sola presencia de algunas Mujeres es indescriptible; completamente fuera de este mundo.
Extasis
No existe nada comparable al oler y lamer el cuero, la piel y sus jugos; y el sentimiento de saberme por debajo de una Diosa Sádica y Protectora.
Instinto
El acto de oler es como el acto de pensar. Al momento de percibir el aroma uno puede sentir como la mente se programa para complacer a quien desprende tan provocadora fragancia.
Incógnita
La piel misma no puede saber lo que resulta de su olor; ni tampoco en que podría convertirse su sabor.
Recompensa
No existe un olor tan evolutivo, magnético y delicioso como aquel que se desprende de una Diosa provocada.
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